Fobias más comunes y tratamiento

A terapia es bastante frecuente que acudan personas que tengan pánico a algún elemento o situación concreta, cuando este terror sólo aparece ante un determinado aspecto bien diferenciado se habla de fobia específica. Dentro de los trastornos de ansiedad estas son las más frecuentes, se calcula que entorno al 10% de la población sufre de una fobia específica. Estas se caracterizan por la aparición de un miedo intenso y persistente, excesivo o irracional ante determinados objetos o situaciones. Tanto la proximidad física como la anticipación del objeto o situación  provoca una respuesta inmediata de ansiedad, que incluso puede llevar a que aparezca un ataque de pánico, lo que genera que la persona trate de evitar esos objetos o situaciones en el futuro.

 ¿Quieres saber cuáles son las 5 fobias más comunes?

 

Fobias más comunes y tratamiento

  • Para que se pueda diagnosticar una fobia específica debe generar un gran malestar en la persona y/o provocar gran interferencia en la vida diaria de la persona. Ya sea así como si simplemente tienes miedos intensos a alguna situación u objeto, se puede trabajar para superar estos miedos y seguir adelante con nuestra vida.

5 fobias más comunes

Acrofobia 

La acrofobia es un miedo extremo a las alturas, este miedo es intenso e irracional, ya que aparece incluso cuando no hay ningún riesgo. Las personas que lo padecen, sienten gran ansiedad al  aproximarse a un precipicio o mirador, al cruzar un puente, subir a un piso alto o incluso al estar en asientos altos en estadios, cines o teatros. En ocasiones, las sensaciones pueden aparecer incluso a baja altura o con la idea de enfrentarse a ello.
Estas personas suelen presentar sensaciones de pérdida del equilibrio, sudoración o mareos; por ello tratan de evitarlas fuertemente. Y se estima que entre 3-5% de la población presenta esta fobia.
 

Aerofobia

La aerofobia es el miedo irracional y excesivo a volar en avión. Este miedo esta  asociado a tener un accidente, pensar en no poder escapar durante el vuelo, sentir inestabilidad, tener sensaciones de pánico durante el trayecto e incluso falta de control de la situación.
Lo cierto es que más de 90% de los viajeros sienten algún tipo de temor al viajar en avión, pero solo el 3% aproximadamente experimenta ansiedad intensa y excesiva que les lleva a no poder planear un futuro viaje en avión, incluso varios meses antes. En otras palabras, las personas que sufren esta fobia tratarán de evitarlo a toda costa, para no enfrentarse a estas sensaciones.
 

Claustrofobia 

La claustro fobia consiste en el temor excesivo al estar en espacios pequeños. Estas personas suelen evitar túneles, ascensores, metro, las habitaciones pequeñas o incluso cerrar la puerta en baños pequeños. 
Se calcula que entre un 2-4% de la población sufre de esta fobia. Los fenómenos más frecuentes en estas personas son las dificultades para respirar, miedo a asfixiarse y no poder escapar o moverse.
 

Zoofobia 

La fobia a los animales tiene su origen de nuestros antepasados con el fin de asegurar la supervivencia. Sin embargo, en las personas que sufren de esta fobia sienten sensaciones de ansiedad extrema al verlo físicamente o incluso al movimiento de los mismos.                           Se estima que esta fobia afecta entre 3-5% de la población, siendo los más frecuentes a las arañas (la aracnofobia), las serpientes (ofidifobia), los perros (cinofobia), las aves (ornitofobia) y a los gatos (ailurofobia). Además, en el caso de ls animales pequeños suele aparecer junto con el miedo la sensación de asco.

Lo más curioso de esta fobia es que las personas que lo padecen saben que esos animales no les harán daño, pero temen las sensaciones desagradables que aparecen, la perdida de control y piensan que se harán daño al escapar.

 

Fobia a la sangre, inyecciones o heridas (SIH)

Las personas que tienen fobia a la sangre (hematofobia), las inyecciones (tripnafobia) o las heridas tratan de evitar situaciones en las que prevean que puede presentarse alguna de las situaciones temidas. Lo más frecuente es evitar a toda costa extracciones de sangre donde esta implicado las agujas y la sangre.                                                                                                                                                 
 El patrón de ansiedad de esta fobia funciona diferente a las demás fobias, ya que se da en dos fases:
  • Primera fase: con la aparición de agujas, sangre o herida hay un incremento de la ansiedad (palpitaciones, incremento en la frecuencia respiratoria, sudoración y tensión muscular)
  • Segunda fase: se da una rápida caída de la presión sanguínea, lo que provoca un mareo y puede dar lugar a desmayo.
Se calcula que la sufre entre un 2 y 3% de la población. Suele tener su origen en la infancia y si no se trabaja se ancla en la edad adulta.

 

Tratamiento

El tratamiento, lógicamente, se ajustará a la individualidad de la persona teniendo en cuenta factores como ante que estímulos concretos aparece, grado de ansiedad y respuesta, duración en el tiempo, conductas reforzadoras, etc. Pero generalmente se intervendrá de la siguiente forma:

  • Psicoeducación sobre el origen de miedos y funcionamiento de la ansiedad
  • Reestructuración cognitiva que sería la modificación de los pensamientos ante los estímulos fóbicos
  • Desensibilización sistemática en imaginación o en vivo, graduando situaciones ajustadas a cada persona 
  • Exposición a situación real
En el caso de la fobia SIH, la intervención es un poco contraría debido que lo que tiende a ocurrir es el desmayo y por ello se entrenará la tensión muscular para que esto no ocurra.
 
Si tienes más dudas o has detectado que tienes  o conoces a alguien con una fobia, contacta con nosotros sin compromiso.

 

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