Terapia infanto-juvenil

Durante la infancia y la adolescencia se van dando importantes cambios a nivel emocional, cognitivo-conductual, social y físico que conforman parte del desarrollo evolutivo de las personas. Junto a estos cambios pueden aparecer diversos conflictos, que, si no se resuelven de manera natural y perduran en el tiempo, llegan a convertirse en una fuente de sufrimiento para el menor y su familia. Si tienes dudas de si lo que le está sucediendo a tu hijo o hija es una dificultad pasajera o un conflicto mayor, puedes pedir ayuda a un profesional para entender qué le ocurre y ver si es necesario comenzar una terapia.

¿Cuál es el primer paso para ayudar a tu hijo? Creer que puede cambiar y darle la oportunidad para hacerlo

Acudir a un psicólogo infantil podría ser la ayuda definitiva para lograr ese cambio que estáis buscando y mejorar significativamente vuestro bienestar. Algunas de las consultas más comunes son:

  • Baja autoestima
  • Acoso escolar o bullying
  • Manías e ideas obsesivas
  • Rabietas
  • Bajo rendimiento académico
  • Ansiedad
  • Terrores nocturnos, miedos y fobias
  • Problemas de alimentación
  • Dificultades en el control de esfínteres
  • Duelos
  • Acompañamiento LGBT+